El siguiente es un escrito producto de la imaginación. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
El sabía que eso no estaba bien. Ella no entendió lo que él sentía. Ellos pensaron que las palabras sobraban, pero ese era el momento en el que más debían haber hablado. Tenían el mismo problema que la mayoría de las personas, prefirieron sentir a pensar. Ambos ignoraron las señales de "Peligro" y solo sintieron el presente, las chispas que parecían encenderse entre ellos cuando se tomaban la mano. No hablaron. No pensaron. Solo sintieron.
Él sabía que debía parar lo que estaba pasando. Ella solo tenía una corazonada, una mal presentimiento. Pero en ese momento nada parecía importar para ellos, pues las consecuencias se veían lejanas y parecían valer la pena. ¿Que por qué ignoraron lo que sabían? ¿Por qué prefirieron pensar que nada pasaría? Porque tenían esperanza, y soñaron con lo que solo los ángeles tienen derecho a soñar. Decidieron creer que en la vida existía la posibilidad de un final feliz, y lo peor, creyeron que podía ser para ellos.
Y cuando por fin él se decidió a hacer lo que era mejor para los dos, cuando reunió el valor y se creyó lo suficientemente fuerte para pronunciar las palabras que a ambos les rompería el corazón, la miró fijo a los ojos... y toda la fuerza pareció desvanecer. Miró la inocencia de sus ojos, esos ojos tiernos que le partieron el alma en dos y no le quedó más remedio que abrazarla. Ella entendió que algo no andaba bien, pero se perdió en su abrazo y no dijo nada, para ella fue la noche en la que encajó perfectamente en sus brazos.
No hubo necesidad de palabras, ella sabía qué ocurría y aunque todo le parecía un gran error, sentía que nada de eso estaba mal. Y en su abrazo, dejó derramar una lágrima sin que él se diera cuenta. Había tanto por hablar y aunque su corazón sabía exactamente lo que quería decir, las palabras parecían desordenarse en su cabeza y atorarse en su garganta, dejando solo el sonido del llanto.
En ese momento, ya era tarde y sobraban las palabras. El otro gran problema de las personas; callan cuando deben hablar y hablan cuando deben callar. El habló, y mintió. Ella lo supo y sufrió.
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