La hora que pasa más rápido en el día, incluso más que la primera hora de la mañana, es la hora del almuerzo, de una a dos de la tarde. Ahora son las 2:33 y es la peor hora del día, es esa hora en la que ataca ese famoso sueñito post-almuerzo que me obliga a cerrar un poco los ojos y abrirlos sobresaltada cuando alguien viene a solicitar información.
El sueño no interrumpe con esta labor, pues me he vuelto como una máquina, que da siempre las mismas respuestas a las mismas preguntas y trabaja básicamente por inercia. Si en la mañana las horas pasaban lento, en la tarde es aún peor. No dejo de pensar que en mi casa me están esperando mi cama, mi televisor, y mi computador.
Necesito distraerme con urgencia, si no lo hago comenzaré a pensar en cosas que no debo, sí, esas cosas que lo ponen a uno nostálgico. Tengo mis propios problemas pero a decir verdad prefiero seguir aquí sentada solucionando los problemas a las personas que vienen, al fin y al cabo para esos sí tengo las soluciones.
A pesar de que ha sido el día más largo de trabajo que he tenido, agradezco que la universidad tenga este chat interno llamado Communicator que me permite hablar con mis otros amigos que trabajan en la U, entre otros mi amigo Dani. “-Señor policía, mi esposo salió hace 8 días a comprar unos frijoles y no ha regresado, ¿Qué hago?- -Pues haga lentejas” jajajajaja, realmente Dani hace mucho más ameno este tiempo.
Con Dani me divierto mucho, por ejemplo hoy que me fui hasta el baño de la cafetería para estirarme, me lo encontré y nos fuimos caminando cuando se nos ocurrió hacer una carrera. Nos fuimos corriendo desde la cafetería por todo un pasillo que estaba vacío. Lógicamente el me ganó, pues yo soy todo lo contrario a ejercicio, pero me reí mucho y me distraje un rato.
Otra de las horas largas del día, la hora de esperar el refrigerio. Casi dan las seis y mi compañera y yo esperamos impacientes, lástima que al final de tanta espera el refrigerio sea buñuelo con colombiana. No me gusta el buñuelo. No me está gustando esta tarde. Primero nos traen buñuelo y después cae un diluvio de proporciones apocalípticas. Espero que escampe antes de las 8.
La última y peor de las horas, de 7 a 8. Ya no pasa la gente ni llaman con sus problemas de Matriculas y precisamente a esta hora se va mi compañera, ella llega una hora más temprano para irse una hora antes. Por suerte me hice amiga de la niña que se hace al frente, la que maneja la fotocopiadora así que me dispondré esta última hora a charlar con ella mientras se pasa la hora más larga de mi vida.
Casi las ocho y no puedo dejar de pensar en que estoy a un paso de poder descansar totalmente, por fin. Se me hizo eterna esta semana y en especial se me hizo eterno este día. A todos los que trabajan en la universidad les deseo una linda semana, bonitas vacaciones. A los demás que ya dejen tanta vagancia, que tienen como dos meses, ¡APROVECHENLOS! Hagan algo productivo. :P
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