viernes, 24 de junio de 2011

Día de Matriculas (Parte II)

La hora que pasa más rápido en el día, incluso más que la primera hora de la mañana, es la hora del almuerzo, de una a dos de la tarde. Ahora son las 2:33 y es la peor hora del día, es esa hora en la que ataca ese famoso sueñito post-almuerzo que me obliga a cerrar un poco los ojos y abrirlos sobresaltada cuando alguien viene a solicitar información.
El sueño no interrumpe con esta labor, pues me he vuelto como una máquina, que da siempre las mismas respuestas a las mismas preguntas y trabaja básicamente por inercia. Si en la mañana las horas pasaban lento, en la tarde es aún peor. No dejo de pensar que en mi casa me están esperando mi cama, mi televisor, y  mi computador.
Necesito distraerme con urgencia, si no lo hago comenzaré a pensar en cosas que no debo, sí, esas cosas que lo ponen a uno nostálgico. Tengo mis propios problemas pero a decir verdad prefiero seguir aquí sentada solucionando los problemas a las personas que vienen, al fin y al cabo para esos sí tengo las soluciones.
A pesar de que ha sido el día más largo de trabajo que he tenido, agradezco que la universidad tenga este chat interno llamado Communicator que me permite hablar con mis otros amigos que trabajan en la U, entre otros mi amigo Dani. “-Señor policía, mi esposo salió hace 8 días a comprar unos frijoles y no ha regresado, ¿Qué hago?- -Pues haga lentejas” jajajajaja, realmente Dani hace mucho más ameno este tiempo.
Con Dani me divierto mucho, por ejemplo hoy que me fui hasta el baño de la cafetería para estirarme, me lo encontré y nos fuimos caminando cuando se nos ocurrió hacer una carrera. Nos fuimos corriendo desde la cafetería por todo un pasillo que estaba vacío. Lógicamente el me ganó, pues yo soy todo lo contrario a ejercicio, pero me reí mucho y me distraje un rato.
Otra de las horas largas del día, la hora de esperar el refrigerio. Casi dan las seis y mi compañera y yo esperamos impacientes, lástima que al final de tanta espera el refrigerio sea buñuelo con colombiana. No me gusta el buñuelo. No me está gustando esta tarde. Primero nos traen buñuelo y después cae un diluvio de proporciones apocalípticas. Espero que escampe antes de las 8.
La última y peor de las horas, de 7 a 8. Ya no pasa la gente ni llaman con sus problemas de Matriculas y precisamente a esta hora se va mi compañera, ella llega una hora más temprano para irse una hora antes. Por suerte me hice amiga de la niña que se hace al frente, la que maneja la fotocopiadora así que me dispondré esta última hora a charlar con ella mientras se pasa la hora más larga de mi vida.
Casi las ocho y no puedo dejar de pensar en que estoy a un paso de poder descansar totalmente, por fin. Se me hizo eterna esta semana y en especial se me hizo eterno este día. A todos los que trabajan en la universidad les deseo una linda semana, bonitas vacaciones. A los demás que ya dejen tanta vagancia, que tienen como dos meses, ¡APROVECHENLOS! Hagan algo productivo. :P

Día de Matriculas (Parte I)


Comienza el día y estoy a 12 horas y media de salir oficialmente a mi semana de vacaciones, con festivo incluido.  Me levanto elegantemente tarde a las 7:30am, con una hora de retraso que me obliga  a ducharme a la velocidad de la luz, ponerme lo primero que encuentre y no desayunar, para hacer un tiempo record de media hora en salir de mi casa.
Son las 8 en punto y yo apenas estoy saliendo de mi casa a la parada del MIO. Con un poco de suerte lograré llegar a mi trabajo a las 9:15, o sea, 15 minutos tarde. Al parecer va a ser un buen día, hay un poco de sol pero se siente el aire fresco, y llego a mi trabajo a las 9:10. El MIO estuvo de mi parte el día de hoy.
Por supuesto mi compañera ya llegó a nuestro puesto de trabajo así que me apresuro a cruzar el puente peatonal, entrar a la Universidad y organizar mis cosas. Me siento, enciento el computador y comienza la cuenta regresiva de un poco menos de 11 horas para poder tener descanso total.
9:30 y ya me encuentro totalmente instalada en mi silla, así que me dedico a distraerme hablando con mi amigo Daniel por el chat interno de la Universidad. El se encuentra ubicado en la oficina, al otro lado de la universidad, es la mejor compañía para estos días que trabajamos en Matriculas.
Para los que no saben en qué trabajo por estos días, mi función es dar información a los padres de familia y estudiantes sobre el proceso a seguir para matricularse este semestre que viene. Es un buen trabajo, estoy en toda la entrada de la universidad en un punto de atención donde veo la gente pasar todo el día e interactúo con otras personas.
Hay momentos (como este) en los que no llega mucha gente y el teléfono no suena mucho,  apenas son las 10:23 y dado que tengo un computador sin internet, un teléfono sin salida a llamadas locales, y normas estrictas de no usar audífonos en mi horario de trabajo, no me queda mucho más que hacer sino seguir viendo a las personas pasar.
Claro, esta mañana que me levanté tarde ese verraco reloj si corría y corría pero ahora que estamos en cuenta regresiva para vacaciones (y por cierto son las 12:13), el reloj nos tortura haciendo que los minutos pasen tan lentamente como es posible, tanto que hace parecer que algún directivo de la universidad lo manipula para hacernos trabajar más.
Casi es la hora del almuerzo, así que guardaré esta entrada, la primera parte de mi día y en la noche podrán ver la segunda parte. Que tengan una linda tarde, yo me voy a disfrutar del arroz con atún que me mandaron para almorzar hoy. :)

lunes, 6 de junio de 2011

ESTOY BIEEEEEEEEN!


Para serles sincera, ahora que sé que más personas conocen mi blog, no me siento tan libre de escribir como antes, sin embargo lo seguiré haciendo por el simple hecho de que me apasiona escribir, y cuando lo hago me siento casi tan libre como cuando toco mi guitarra y canto una canción.

A pesar de que sé que no le debo explicaciones a nadie, solo quiero aclarar que no soy tan "emo" como me hacen parecer algunas de las entradas de mi blog. No la paso mal todo el tiempo y para ser sincera, soy absurdamente feliz. Es por eso que no escribo entradas todos los días, cuando estoy feliz prefiero demostrarlo físicamente, riendo, pasando tiempo con mis amigos, jugando, bailando, gritando... En cambio cuando estoy triste (que en realidad es muy poco tiempo) es esa situación la que creo que a merita sentarme frente al computador a escribir unas cuantas lineas.

La razón es sencilla. Quiero contagiar a todos con mi alegría. En cambio, prefiero dejar mis tristezas para la Internet. Por eso pido a mis amigos que no conocían ese lado oscuro de mi que NO se preocupen demasiado. No me estoy muriendo en un mar de lagrimas mientras escribo las melancólicas frases que reflejo en esta página, en realidad suelo exagerar un poco las cosas y no por eso dejo de ser la sonriente pelirroja que la mayoría de ustedes conoce.

Que tengan una hermosa semana :)

sábado, 4 de junio de 2011

MUY BIEN COLOMBIA!


Inicié mi blog para escribir lo que pensaba, entonces me di cuenta de que pensaba mucho en una persona. Mi blog fue dedicado a ese personaje que me roba el sueño, menos en mis primeras entradas, y la última, en las cuales me dediqué a describirme un poco. Hasta hoy todo esto fue un tanto superficial y egoísta de mi parte, pero el día de hoy vengo con una queja mucho más formal, pues me encuentro muy inconforme con uno (o varios) artículos de opinión que tuve la desgracia de leer en esta semana.

A través de mi gran amigo Facebook, leí un enlace publicado por mi amiga Bettina Ruíz, quién se encontraba indignada por este articulo, publicado en la revista Soho el pasado 6 de Marzo, en el cual se encontraban varias entradas, cada una escrita por una persona diferente, y cada una con un titulo alusivo a cinco de las regiones más representativas de nuestro país.

Cada uno de estos artículos era una fuerte crítica destructiva a las mujeres de esas ciudades. En el siguiente link encontrarán dicho artículo: http://www.soho.com.co/opinion/articulo/contra-calenas/8113

Mi opinión:

¡Muy bien! Con este tipo de revistas y columnistas si vamos a llegar muy lejos como País. Sigan así señores editores, publicando "lo que más se vende". ¡SI! El chisme, la burla, la degradación de los demás seres humanos. Sigan así que vamos muy bien.

Pero después no nos quejemos de las desigualdades e injusticias que según nosotros se cometen en nuestro país, si seguimos permitiendo que este sea el tipo de contenido que los medios masivos de comunicación nos transmiten. Cuando los pequeños nos pregunten por qué nos llaman un país tercermundista, no tendremos derecho a culpar a los países desarrollados, pues los prejuicios inician desde aquí, el corazón del país, donde deberíamos ser más cívicos, respetuosos y patriotas.

Cómo exigirle a un guerrillero o paramilitar que libere a una persona en cautiverio, mientras nosotros acá nos encargamos de encadenarnos entre nosotros mismos con nuestras palabras. Exigimos justicia social pero no comenzamos por vernos a los demás como iguales. Juzgamos a un jugador de fútbol por patear fuera una lechuza y entre nosotros nos maltratamos mucho más. Tiene más importancia un animal que la dignidad humana entre paisanos. Chevere. Que creamos a un asesino en serie peor que nosotros, cuando nos estamos humillando mutuamente. Ellos matan, en cambio acá pateamos nuestros propios derechos, el de expresarnos, el de ser sencillamente quienes somos.

¡Para todos hay! A cualquiera le dio por dar palo a las ciudades más representativas de nuestro país. ¿Qué queremos que piensen de nosotros afuera al leer páginas como esta? probablemente nada bueno. Exigimos el derecho a la libre expresión mientras pateamos nuestro deber de respetarnos. ¿Qué futuro nos espera?


viernes, 3 de junio de 2011

Frágil como el cristal...


Un amigo me dijo que le gustaba mi mentalidad, y yo con la curiosidad a flor de piel pregunté cuál es esa forma de pensar que tanto le gusta, porque no he podido descubrir aún como funciona mi pequeña cabeza pelirroja.Mi amigo respondió lo siguiente: (textualmente)
"Jajaja no se, eso que sos, eso que se ve, eso que atrae, eso que uno dice "mama mía, que joven, que niña", eso que agrada y uno se enloquece. No sé qué es pero así lo defino"

A partir de ahí nos extendimos en una larga conversación en la que descubrí muchas cosas de mi que tal vez sabía, pero no las había analizado de esa forma. Me di cuenta, aunque mi amigo no se encuentra de acuerdo, de que para nada es una ventaja ser de esa forma que él dice que soy, y yo misma se que sí soy así. En ocasiones disfruto mucho esa forma que me hace única entre las demás personas. Amo cuando me dicen que mi sonrisa es contagiosa, que impregno el lugar al que llego con mi alegría, que mi rostro resplandece de felicidad... Incluso me gusta cuando personas antipáticas me dicen que les irrita que siempre este tan feliz, que siempre ría.

Para los que aún después de tantas entradas, no se han dado cuenta, explicaré como soy. Es como cuando eras un niño pequeño, y vivías en un mundo de cristal en el cual todo era perfecto, en donde no debías aparentar nada porque nada importaba sino solo lo que tu querías ser, y todos te querían por ser así. Al parecer yo me quedé estancada en esa etapa de mi vida.

Muchos dirían que es tierno, que alguien me querría por ser tan parecida como se puede a una princesa, y me tratarían como tal. Por mi sinceridad, por mi carisma, por mi hermosura. Es parte de lo que soy. Pero aunque todos lo hacen, yo misma no me defino como una princesa. Más bien soy como la muñeca de porcelana exhibida en una sala de exposiciones, esa a la que nadie se puede acercar por ser tan frágil como los sueños, tan delicada como la seda, tan pura que nadie se cree merecedor de su mirada. Incluso ninguno se atreve si quiera a respirar cerca de ella por puro temor, pues su apariencia hace pensar que con la más mínima brisa rosando su tez se podría quebrar, y a todos les da miedo ser quién cometa tal crimen.

Es cierto, así soy. Quebrantable como un castillo de naipes. Transparente como el amor. Inocente como la más desinteresada de las intenciones. Más que una universidad mi escenario debería ser una vitrina, y mi casa la caja oscura que envuelves en papel periódico para un trasteo. En todos despierto curiosidad por saber de donde viene tanta ingenuidad, cómo es que la contaminación no me alcanza. Todos desean observar, tocar, entender... Ninguno se atreve.

Y nada de eso es perfección. Más bien es vanidad. Mi lado oscuro. Mi egoísmo.