Comienza el día y estoy a 12 horas y media de salir oficialmente a mi semana de vacaciones, con festivo incluido. Me levanto elegantemente tarde a las 7:30am, con una hora de retraso que me obliga a ducharme a la velocidad de la luz, ponerme lo primero que encuentre y no desayunar, para hacer un tiempo record de media hora en salir de mi casa.
Son las 8 en punto y yo apenas estoy saliendo de mi casa a la parada del MIO. Con un poco de suerte lograré llegar a mi trabajo a las 9:15, o sea, 15 minutos tarde. Al parecer va a ser un buen día, hay un poco de sol pero se siente el aire fresco, y llego a mi trabajo a las 9:10. El MIO estuvo de mi parte el día de hoy.
Por supuesto mi compañera ya llegó a nuestro puesto de trabajo así que me apresuro a cruzar el puente peatonal, entrar a la Universidad y organizar mis cosas. Me siento, enciento el computador y comienza la cuenta regresiva de un poco menos de 11 horas para poder tener descanso total.
9:30 y ya me encuentro totalmente instalada en mi silla, así que me dedico a distraerme hablando con mi amigo Daniel por el chat interno de la Universidad. El se encuentra ubicado en la oficina, al otro lado de la universidad, es la mejor compañía para estos días que trabajamos en Matriculas.
Para los que no saben en qué trabajo por estos días, mi función es dar información a los padres de familia y estudiantes sobre el proceso a seguir para matricularse este semestre que viene. Es un buen trabajo, estoy en toda la entrada de la universidad en un punto de atención donde veo la gente pasar todo el día e interactúo con otras personas.
Hay momentos (como este) en los que no llega mucha gente y el teléfono no suena mucho, apenas son las 10:23 y dado que tengo un computador sin internet, un teléfono sin salida a llamadas locales, y normas estrictas de no usar audífonos en mi horario de trabajo, no me queda mucho más que hacer sino seguir viendo a las personas pasar.
Claro, esta mañana que me levanté tarde ese verraco reloj si corría y corría pero ahora que estamos en cuenta regresiva para vacaciones (y por cierto son las 12:13), el reloj nos tortura haciendo que los minutos pasen tan lentamente como es posible, tanto que hace parecer que algún directivo de la universidad lo manipula para hacernos trabajar más.
Casi es la hora del almuerzo, así que guardaré esta entrada, la primera parte de mi día y en la noche podrán ver la segunda parte. Que tengan una linda tarde, yo me voy a disfrutar del arroz con atún que me mandaron para almorzar hoy. :)
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