jueves, 9 de mayo de 2013

María.


-Eres hermosa.- Me decían sus ojos. 

A veces me lo creía, otras veces me miraba al espejo y a cambio recibía solo una mirada de desprecio. Estaba recostada en la baranda del balcón, y yo estaba sentada en el piso, justo en frente de ella 

-Eres hermosa.-  Me repitió. En todo caso, ¿qué podía saber ella?

-¿No te cansas?- Pregunté, ignorando sus palabras.

-¿De qué?– Respondió mientras miraba distraída por encima de mi hombro.

-No lo sé… de ser.

-¿Por qué habría de cansarme de ser?– Preguntó desconcertada.

-Pues de que te levante, te tire, te ensucie, te deje caer y luego no te atrape. De sentarte con la espalda encorvada, los brazos caídos y aún así sonreír todo el tiempo.

-No.- Dijo tranquilamente.

Me quedé mirándola. Su cabello enredado, su vestidito de flores, un moño con el mismo diseño y dos bolas negras en lugar de ojos. No se parecía a mí, pero por alguna razón me sentía identificada con ella.

Supongo que leyó en mi mente mientras yo miraba sus pies porque respondió.

-Se perdieron, los dejaste en el parque cuando tenías 5 años.

-¿Y no te da rabia? 

-¿Contigo?- dijo, casi ofendida -Por supuesto que no. 

-Un ojo torcido, nariz mordida, boquita arrugada…-continué- Todo lo he causado yo. Y por si fuera poco condenada a andar descalza el resto de tu vida, solo porque yo fui lo suficientemente descuidada como para…

-Cariño el mundo ya es lo suficientemente malo contigo, y yo no estoy para eso. Cuando tu abuela me coció con sus manos llenas de amor, pretendía que yo te cuidara por ella cuando no estuviera, escuchara tu llanto en la noche, me alegrara con tus carcajadas cuando hablabas por teléfono, ese es el motivo de que esté en tu habitación… Y a cambio solo pido que hagas lo mismo con otros.–

Me sonrió -Eres hermosa- Lo repitió justo antes de quedarnos dormidas. 

sábado, 23 de febrero de 2013

Cuando termina un día como hoy...

"When you try your best, but you don't succeed
When you get what you want but not what you need
When you feel so tired, but you can't sleep
Stuck in reverse..."
Fix you - Coldplay

Cuando termina un día como hoy, comienzan a chocar sentimientos dentro de mi.

Agotamiento y energía. Mi cuerpo cansado me pide que me acueste pronto, porque necesita recuperar energía, pero al mismo tiempo mi sonrisa roba las últimas reservas y me quiere obligar a hacer algo más por el día de hoy, no porque no haya hecho suficiente, sino porque el esfuerzo que me hizo llegar hasta donde estoy, deja como resultado la inercia de la productividad.

Satisfacción y frustración. ¡Qué feliz soy de hacer todo lo que me propuse al despertar! pero no puedo dormir tranquila si sé que pude haber dado un poco más, aún si ese último paso no cambiase mucho las cosas, pero mientras exista un poco de energía, siempre querré ponerla en una última milla. Anhelar con todo mi ser poder dormir, pero acostarme y sentir que mis pesados ojos no quieren cerrarse, no quieren dormir.

Nostalgia y alegría. Tal vez de pensar que nunca un sueño podría ser tan perfecto como un día bien aprovechado, una enseñanza aprendida, una tarea bien hecha, un tiempo compartido con quienes importan. No todos los días pasados fueron buenos, y vendrán días en que me sentiré tan inútil que querré darme por vencida, pero hoy solo importa que puedo seguir, que puedo dar más, que puedo vivir en todos los sentidos que quisiera darle un inconformista.

Mi ultimas energías las pongo aquí, en un intento de escrito mal redactado, con errores de sintaxis y verosimilitud, pero con todo el amor que me queda para el día de hoy.

Con cansancio y amor;
Sarah

jueves, 21 de febrero de 2013

Sin despedida.


Aun recuerdo la primera mañana que al despertar, lo primero que vi fue su rostro. Recuerdo cada detalle de ese día, tantos como para llenar una pequeña biblioteca. Fue un lunes de noviembre, el sol entraba por la ventana iluminando todo con intensidad. Recuerdo bien cuando lo vi partir, pensó que yo dormía, tomó su mochila y el libro que guardábamos en el buró. Sin saber que se iría para siempre, solo pude sonreír todo el día al recordar.

Él nunca lo sabría, pero dentro de las páginas de aquel libro se llevaría consigo una parte de mi corazón, la parte más importante, la parte que es capaz de amar sin importar la condición, la parte que tiene la habilidad de confiar a pesar de las decepciones, la parte que puede soñar aún cuando su ilusión le fuese arrebatada.

Él nunca lo sabría, y partiría a un lugar tan lejano que yo perdería el rastro de su aroma... aún sin saberlo a él le dolería, pero ese era el precio que debía pagar, el no entender qué parte de sí era la que tanto le ardía, el no entender la corazonada que le susurraba bajito "cometes un error".

Él nunca lo sabría. Yo en cambio lo tenía tan presente que nunca lo dejaría irse del todo. Él no volvería, pues no era de los que mira hacia atrás, pero yo... yo lo guardaría en un cofre en el fondo de mi mente, junto a los recuerdos más dulces, allí lo pondría, donde guardaba esa sonrisa que me hacía olvidar por qué estaba molesta, donde guardaba la ternura que me causaba su picardía, donde guardaba ese otro libro que contaba otra historia, nuestra historia.

Él... jamás regresaría, pero yo... tampoco nunca lo olvidaría.

viernes, 11 de enero de 2013

MGH.



Amar y odiar no están a un paso de distancia, amar y odiar pueden estar en el mismo lugar.

Te amo.
Porque estuviste en momentos clave.
Porque dijiste las palabras correctas.
Porque, en algún tiempo, hiciste lo indicado.
Porque me hiciste sentir.
Porque te amé, y una vez que se siente AMOR, este nunca se va.

Pero también te odio.
Porque me acostumbraste a tu presencia y luego solo me la arrebataste.
Porque hoy lloro en mi almohada y no en tu hombro como prometiste.
Porque al irme, no me detuviste, solo me observaste.
Porque me hiciste pensar que era importante pero no fue suficiente.
Porque te amé tanto y me faltaste.

Te extraño.
Porque te quiero aquí para amarte, para dejar de odiarte.

Con odio,
con amor;

Sarah.

El himno de una promesa rota...


martes, 8 de enero de 2013

Ojos Abiertos.


"Everybody's waiting for you to breakdown
Everybody's watching to see the fallout
Even when you're sleeping, sleeping
Keep your ey-eyes open"

Uno de los grandes problemas de ser yo, (si es que lo que diré a continuación radica en la categoría de "problema"), es la facilidad con la que confío en las personas que se acercan a mi con un gesto amigable. No me puedo quejar, he tenido suerte a la hora de seleccionar a los que llamo mis amigos, pero existe esa otra categoría en la que tenemos lo que yo llamo "conocidos cercanos", en los cuales vemos (o veo) amigos potenciales, y son esos los que, para mi, suponen cierto peligro. Tal vez alardeo de mi inocencia, pero suelo esperar de las personas lo que pienso que yo haría y, bueno, para nadie es un secreto que esperar algo de los demás es un error, lección que no termino de aprender aún.

Era un día normal, del que no esperaba nada fuera de la rutina. Despertar, comer, trabajar, comer, trabajar, volver a casa, dormir... ¿por qué algo tendría que haber salido mal?. Casi lo olvido, el día anterior tuve gripe, era el día en que las cosas tuvieron que haber salido mal, ¿no?, era lo lógico. Pero no, ese día todo fue conforme a lo planeado, excepto que me cambiaron el puesto, nada que no tuviese bajo control. ¿Pero hoy? estaba casi aliviada, y estaba de vuelta en mi puesto regular. Mi ánimo tranquilo no tenía por qué haberse sentido abatido. Mi sangre no tuvo por qué haber subido de temperatura en mi cuerpo. Las lágrimas no tenían por qué estar en el borde de mis ojos. Pero ahí estaba yo, con todos los síntomas de querer gritarle que me dejara en paz e hiciera su trabajo sin afectar el mío.

Es una historia que no pretendo contar hoy, pero cuando la ira del momento pasó y dejé de pensar en la envidia que empujó a X persona a atacarme (al menos moralmente), me cuestioné a mi misma a cerca de por qué reincido en el mismo error, el de suponer las buenas intenciones de alguien con mirarle a los ojos cuando lo que veo ahí no es más que el reflejo de los míos. En todo caso, lo único que puedo concluir de todo esto es que el método de ensayo-error para seleccionar a las personas que me rodean termina siendo doloroso, y debería empezar a aplicar la metodología que lleva por epígrafe esta pobre reflexión.

Pensativamente..
Sarah.

Pd: A quien pueda interesar, la canción completa está enlazada en la cita.


domingo, 6 de enero de 2013

¿Nobleza o cobardía?



Lo miré, encantada como estaba, me concentré en esa mirada inocente, que se perdía en medio de su sonrisa maliciosa. El solo hablaba con una naturalidad exquisita sobre cómo marchaba su vida… En ese momento exacto debía estar diciendo algo sobre la noche anterior, tal vez hablaba sobre la chica que conoció en el bar mientras sonaba alguna canción de Bunbury, pero yo no lo sabía, porque solo podía pensar en lo perfecto que era el hoyo en su mejilla, y lo adorable que era que se despeinara el cabello con los dedos como por inercia, ya un hábito característico de él que guardé cuidadosamente detrás de mi mente, a donde acudía cuando quería sonreír.

Lo conocía tan bien, que casi podía predecir qué iba a decir a continuación, o qué gesto iba a poner. Él lo sabía, que yo hubiera hecho cualquier cosa por él, pero tenía alguna excusa barata sobre políticas de amistad, solo excusas, nada nuevo para mí, yo ya había estado antes en esa posición, con el mismo sentimiento. No era la primera vez que ocurría, que la persona a la que yo adoraba con el alma, quisiese que yo fuera su mejor amiga. Me causaba una gracia amarga, el hecho de que el común denominador de las amistades de sexos opuestos, sufrieran de que las mujeres esperanzadas en el amor, tomaran a los mejores hombres como sus amigos y nada más, pero ahí estaba yo, en la posición contraria, escuchando cómo a él lo habían lastimado y cómo, aunque no lo aceptara, tenía miedo de que eso estuviera a punto de pasar.

Algunas personas lo llaman nobleza, otras lo llaman cobardía, a mí me bastaba con el cariño que sentía hacia él, para ser lo que él quisiese que yo fuera, y si quería que fuera su mejor amiga, ahí estaría yo, fingiendo una sonrisa con cada historia de fin de semana que contaba, abrazándolo cuando lo necesitara, riéndome de sus chistes…  Adorando la forma en que caminaba, como un niño que piensa que ya es adulto.

Solo otro escrito sin terminar, mientras dure…