domingo, 22 de mayo de 2011

Qué tan absurdo...?



Esta semana se cumplirán dos meses desde el día que rompiste mi corazón... Cómo es posible que algo que duró poco menos de dos semanas pueda afectar tanto tiempo este corazón.. Es absurdo, que todavía te quiera, que todavía te espere, que todavía contemple en mi pasado tu recuerdo como un posible futuro, cuando ya escogiste otro.


Yo sé que nada más va a suceder, por lo menos de tu parte, pero aún te espero. Será porque aún te siento dentro de mi aunque estés tan lejos, aunque ya no significo nada para ti. Necesito que lo sepas, que aún desde mi silencio te espero, que aún con mi impotencia te quiero, que con mi corazón roto te extraño.


Te busco, siempre, cuando no te das cuenta te encuentro entre tu mundo, y cada cosa de la que me entero lastima aún más mi corazón, haciendo que quiera olvidarte. Pero sencillamente soy incapaz de dejarte ir, aunque hace mucho que partiste, me aferro a tu recuerdo como si me diera alguna esperanza.


Y cada vez es más absurdo, cada día que pasa me congelo más en tu pensamiento, porque tu pudiste cerrar tu herida con alguien más, sanaste tu dolor con ella, sin importarte lo que yo sentía. Ahora solo puedo sentarme a contemplar el dolor que pasa en mi cuando veo en tu mirada que sientes por ella lo que sentías por mi, mientras en mi torturada mirada solo vives tu, tus ojos, tus pestañas.


Vives en mi, pero sé que la tristeza no dura para siempre, y ya se ha demorado, por eso sé que pronto tu veneno tendrá que ser eliminado de mi ser. Y llegara el día en que ella deje de darte su calor, entonces mi figura se derretirá en tu mente, haciendo que recuerdes cada palabra que nos susurramos al oído, cada enigmática mirada que escondimos debajo de un silencio.


Quisiera que para entonces, como hoy, yo aún estuviera esperándote, y ese sería el final con el que cada noche sueño, pero no será así, porque sé que volverás cuando yo ya no te espere. Tu regresarás cuando yo ya esté lejos de ti, el día que mi corazón tenga ya otro amor, ese día, cuando ya no me duelas, será el día en que te acuerdes del amor que te brindé pero desperdiciaste. Entonces pagarás cada segundo que una lágrima con tu nombre rodó por mi rostro.


No te deseo ese mal, porque a pesar de lo que hiciste, yo te quiero. Sin importar cuanto jugaste conmigo, yo te valoro. A diferencia de lo que tu sentías, mi cariño fue sincero. Pero la vida sola se encarga de hacernos pagar lo que hicimos a otros. Así como yo contigo pagué mis errores pasados, tu conmigo pagarás por herir mi noble corazón que pretendía ser tu refugio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario